Investigando Central Pak

Nueve libros monográficos y 6 generales; 46 artículos; 35 informes oficiales preparados entre 1855 y 1882; 11 guías populares y “libros de sociedad” del período 1820-1860; 3 diarios, 11 tesis. Esta es la bibliografía que he leído durante los últimos tres meses y pico para completar los materiales de base para los artículos sobre Central Park y su contexto que espero escribir en los próximos meses. Por supuesto no todas las referencias han sido estudiadas a fondo; en una estimación muy abierta diría que aproximadamente he leído algo más de la mitad de las fuentes en profundidad, el resto contenían sólo capítulos específicos que era necesario conocer. No se trata, desde luego, de una revisión exhaustiva del estado del arte: la literatura sobre Nueva York es a estas alturas inconmensurable. Pero sí que he podido estudiar detenidamente todos los informes anuales oficiales de los órganos de gobierno del parque, una muestra bastante significativa de documentos “sociales” de la época y todos los artículos y libros relevantes para el enfoque que tengo en mente. En realidad mis hipótesis de partida venían de lejos, pues se trata de un caso ya trabajado durante la elaboración de mi tesis doctoral, que incluía un capítulo dedicado a comprender cómo funcionaba el parque en la evolución de los movimientos locales de reformismo urbano. Como esperaba, todos los argumentos que allí manejaba han sido corroborados por esta lectura más extensa. Esta investigación más detenida ha servido además para matizar parte de las ideas, para alcanzar un conocimiento más preciso del modo en que la ideología del parque se trasladaba a mecanismos de diseño y mantenimiento específicos y, en definitiva, para blindar los supuestos teóricos con la evidencia directa de las fuentes originales.

Las hipótesis de trabajo y desarrollo de los argumentos que habré de manejar irán apareciendo, espero, en entradas futuras del blog. Ahora prefiero centrarme en ilustrar, a modo de ejemplo, el mecanismo de organización de los apuntes generados por estas lecturas, que ya avancé en una entrada anterior sobre mi método de trabajo (otra entrada sobre el tema aquí). Allí comentaba que:

Es crucial ser ordenado y leer con una estrategia concreta… De modo que lo primero es trazar [un] esquema mental y distribuir las lecturas en sus distintos puntos; por supuesto el esquema va a variar una y otra vez, pero es necesario partir de un orden previo para poder avanzar con cierta seguridad y no encontrarse perdido en un mar de referencias a mitad de camino y desesperar…. En lo que se refiere a la mecánica de lectura, es fundamental mantener un archivo de fichas de lectura o de citas y referencias. Una vez completada la revisión de la bibliografía, habrá que volver a releer esas notas y organizarlas en torno a la estructura del trabajo para que este empiece a cobrar forma. Lo normal será encontrarse con 50-60 hojas de notas de las que sólo una parte se trasladará a un trabajo final de 10-20 páginas.

En las siguientes imágenes podéis ver el conjunto de apuntes que he recopilado durante mis lecturas y, posteriormente, la distribución de los mismos en los distintos campos teóricos o de evidencia histórica que considero pueden articular el trabajo de escritura — en este caso el volumen inicial y las categorías finales es superior porque espero preparar varios trabajos a partir de estos materiales. Desde luego este sistema requiere paciencia y muchas horas, aunque en contrapartida el proceso produce una organización bastante efectiva de la lectura y un conocimiento profundo de las fuentes, dado que requiere varias relecturas de las referencias y apuntes recopilados. Una vez superada esta fase la escritura puede desarrollarse más cómodamente, desplegando todo un arsenal de referencias y evidencias que facilitarán el trabajo y, lo más importante, harán difícil que el resultado final reciba comentarios negativos por defectos básicos.

Sin duda este método resultará práctico sólo a ciertos investigadores trabajando en disciplinas muy concretas. En realidad, cualquier sistema es apropiado en la medida en que uno se sienta cómodo y seguro durante el proceso de investigación, permitiendo un desarrollo ordenado de la formación de hipótesis.

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5 Responses to Investigando Central Pak

  1. Victor Moreno says:

    Buenos días Álvaro,
    Te dejo un link al video: “5 miradas. PARQUE CENTRAL DE VALENCIA”

    Resulta muy interesante conocer cómo ven Valencia desde la lejanía y qué ideas proponen para una nueva ciudad. Los equipos entrevistados son:
    -Zaha Hadid, Idom
    -Richard Rogers, José María Tomás
    -West 8, Sener
    -Alejandro Zaera, Aicequip
    -Kathryn Gustafson, Nova Ingeniería, Grupotec

    Las comparaciones con Central Park han aparecido más de una vez en los periodicos locales. Ya sabes, hay que convencer al ciudadano de que su ciudad no tiene nada que envidiar a New York.

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